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Entre el trabajo y el hogar: La doble jornada de las madres en Sonora

Cada 10 de mayo, en Sonora y en todo México, se celebra a las madres con flores, canciones y mensajes que exaltan su entrega. Sin embargo, detrás de los festejos hay una realidad poco visibilizada: la doble jornada. Esta combina el trabajo remunerado con las labores domésticas y de cuidados, una carga invisible que casi nunca descansa ni se reconoce.

En Sonora, el 70% de las mujeres mayores de 12 años son madres[1]. Muchas de ellas cumplen extensas jornadas laborales y, al regresar a casa, inician un segundo turno: cocinar, limpiar, cuidar a sus hijos e hijas y organizar todo lo que el hogar requiere. Esta es la llamada doble jornada, que acumula una enorme cantidad de trabajo y deja poco espacio para el descanso o el autocuidado.

Algunos datos clave en la entidad:

  • Solo 2 de cada 10 niñas y niños menores de 6 años tienen acceso a guarderías[2], lo que deja a muchas madres sin opciones seguras para su cuidado.
  • 1 de cada 3 hogares tiene jefatura femenina[3].
  • Las mujeres casadas dedican más del triple de tiempo que sus parejas hombres a las tareas domésticas.[4]

A nivel nacional la situación es similar, el 75.1% del trabajo de cuidados recae sobre mujeres. Más de la mitad de ellas también tiene un empleo remunerado, dedicando en promedio casi 39 horas semanales a labores de cuidado, además de 30 horas al trabajo formal.[5]

¿Y la salud? ¿Y el descanso?

En el año 2021, 4 de cada 10 mujeres en México reportan síntomas de ansiedad o depresión[6], un problema estrechamente ligado a la sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados. Esta presión sostenida impacta la salud mental y física de miles de madres, evidenciando la urgencia de políticas de cuidado más justas y corresponsables.

¿Hacia donde avanzar?

Transformar esta realidad requiere un gran cambio cultural, institucional y personal. En el ámbito familiar, es fundamental que los hombres asuman su responsabilidad en las tareas del hogar y la crianza, no como apoyo, sino como corresponsables. Desde las políticas públicas, es urgente garantizar servicios de cuidado accesibles y promover activamente la paternidad y el reparto equitativo del trabajo doméstico y de cuidados. Las empresas también tienen un papel clave: ofrecer horarios flexibles, espacios de lactancia y condiciones laborales que reconozcan las necesidades de madres y padres por igual.

Más allá del reconocimiento afectivo, el Día de las Madres debería ser una oportunidad para dialogar y reflexionar sobre estas desigualdades y avanzar hacia una sociedad en donde mujeres y hombres comparta las tareas afectivas y de cuidados, valoren el trabajo doméstico y permitan que todas las madres vivan con dignidad.

Para conocer más. te invitamos a escuchar la entrevista con Niria Andrade en #NoticiasSonoraAM por Radio Sonora

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Referencias

[1] INEGI. Censo de Población y Vivienda 2020.

[2] INEGI. Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social, 2017.

[3] INEGI. Censo de Población y Vivienda 2020.

[4] INEGI. Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2019 (ENUT)

[5] INEGI.Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022

[6] ENBIARE. Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2021