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La manósfera: violencia machista desde espacios digitales

Por Emiliano Castillo

Desde su surgimiento, el papel del internet en nuestras vidas ha evolucionado de manera sustancial. De ser una mera herramienta, se ha convertido en una extensión de nuestra realidad, una amplia serie de espacios en los que continuamente interactuamos, construimos identidades y formamos comunidad. Dicha evolución ha traído consigo importantes cambios para las sociedades en lo masiva e inmediata que se ha vuelto la transmisión de mensajes. Y, si bien existen claros beneficios de ello, resulta importante prestar atención a sus riesgos, especialmente cuando se trata de la circulación de contenidos que pueden ser violentos y dañinos para la democracia. Desde enigualdad nuestro compromiso con la salvaguarda de la igualdad sustantiva y la democracia nos conducen, en esta ocasión, a reflexionar sobre un fenómeno digital que en años recientes ha ganado relevancia: la manósfera.

Espacios y grupos del antifeminismo

El término manósfera –del inglés “manosphere”– o, también, machósfera, surge en la primera década del presente siglo [1] y refiere a un conjunto de espacios digitales interconectados en los que distintas agrupaciones de hombres heterosexuales promueven narrativas antifeministas y de rechazo a las políticas de igualdad [2 & 3]. Esta se compone de diversas páginas web, foros y cuentas de redes sociales en las que comunidades de varones con intereses y objetivos variados se reúnen bajo una idea común: la sociedad actual, dominada por el feminismo y la ideología de género, funciona de un modo que amenaza a los hombres, sus derechos e intereses.

Los principales grupos que integran la manósfera cuentan, desde hace algunos años, con mayor presencia en las regiones de Estados Unidos, Canadá y Europa. Sin embargo, en años recientes han incrementado su presencia en México gracias al avance de los medios digitales. Estas facciones son [4 & 5]:

  • Movimiento por los Derechos de los Hombres (MRA por sus siglas en inglés). Se trata de autodenominados activistas que pretenden desmentir los fundamentos del privilegio masculino, pues argumentan que son realmente los varones quienes experimentan discriminación por parte de las leyes e instituciones sociales.
  • Hombres que hacen su propio camino (MGTOW por sus siglas en inglés). Se compone de individuos que, al considerar la desventajosa posición del hombre en la sociedad actual como algo irreversible, promueven un aislacionismo patriarcal, evitando cualquier tipo de contacto con las mujeres y el feminismo.
  • Incels (Célibes involuntarios). Considerada la rama más violenta de la machósfera, son comunidades de varones, muchos de ellos jóvenes, que poseen un enorme rencor hacia las mujeres puesto que las responsabilizan, con base en teorías reduccionistas y falsamente científicas, de su incapacidad para formar relaciones sexo afectivas.
  • Maestros de la seducción. Son representantes de una creciente y peligrosa industria cercana al coaching de vida, enfocada en instruir a varones en la conquista de mujeres a partir de tácticas pseudocientíficas que utilizan el acoso, la intimidación, y distintas formas de agresión.
  • Redpillers (Pastillas rojas). Esta comunidad se vincula a una metáfora, bastante popular dentro de la manósfera, proveniente de la saga de películas “Matrix”, donde tomar la “pastilla roja” implica despertar del engaño –en este caso, el engaño del dominio y privilegio masculinos–. Los “redpillers” se caracterizan por formar una identidad a partir de esta alegoría e instruir a otros hombres sobre cómo ser sujetos “de alto valor”.

La manósfera mexicana

Es importante reiterar que esta no es una advertencia sobre algo que se avecina, sino la exposición de una red ya establecida en México. Un estudio exploratorio del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad de la UNAM [6], realizado en la plataforma de Facebook, señaló que estos grupos existen digitalmente en el país desde el 2008 y acrecentaron su presencia a partir del 2020, año de la pandemia. Aunado a esto, sus administradores radican no solo en México, sino también en países como Argentina o Colombia; a la vez que cuentan con cifras que suman desde un par de miles de seguidores hasta más de 140 mil. De este modo, la manósfera mexicana se perfila como un ambiente virtual pernicioso que se mantiene activo, con un amplio volumen de partidarios y en expansión.

Riesgos para la igualdad y la democracia

Las preocupaciones respecto a la manósfera involucran, por supuesto, la ciber violencia hacia mujeres y personas de la diversidad sexual y de género. No obstante, lo que sucede en los espacios digitales, al ser estos una prolongación de nuestro existir cotidiano, tiene claros efectos en el mundo tangible, muchos de ellos bastante inquietantes.

En Estados Unidos y Canadá se han presentado varios casos de hombres que, influenciados por narrativas de odio hacia las mujeres difundidas en el internet, cometen actos fatales con múltiples víctimas [7]. En España, por su parte, se ha visto una disminución en el porcentaje de varones jóvenes que consideran grave el problema de la violencia de género, de manera simultánea que uno de cada cinco la piensa como algo inexistente [2].

Así, resulta claro que la manósfera representa no solo un obstáculo, sino una oposición activa contra el progreso en materia de igualdad de género. En adición, es necesario agregar que todo esfuerzo que atente contra la autonomía, seguridad o libertad de una población –p. ej., las mujeres– es, inequívocamente, nocivo para la vida democrática. Ser antifeminista, o adscribirse a ideas machistas, implica oponerse a modos de vida más justos e igualitarios, y supone, por consecuencia, restar fuerza a la democracia.

¿Qué hacer ahora?

Existen, en definitiva, problemáticas que afectan profundamente a los varones, generando sentimientos válidos de frustración y ansiedad, pero señalar a las mujeres, el feminismo o las políticas de igualdad como las culpables, es cometer un error grave en reconocer a los verdaderos responsables: el machismo y los modelos tradicionales del patriarcado. Estos mismos que se plantean desde la manósfera como la respuesta, pero son en realidad el origen de la crisis de soledad, las aplastantes expectativas y las múltiples formas de violencia que afectan a hombres.

Desde enigualdad comprendemos que el abordaje de un fenómeno como la manósfera es complejo y requiere de múltiples esfuerzos dirigidos no solo a la sensibilización de hombres sobre violencia de género. Se requiere, pues, de la atención de las problemáticas sociales que los afectan directamente, la concientización sobre los marcos jurídicos existentes de protección contra agresiones de género y el posible establecimiento de políticas públicas que promuevan el respeto y prevengan la circulación de discursos violentos en espacios digitales.

Finalmente, se destaca la vulnerabilidad de los hombres jóvenes a ser involucrados en esta clase de espacios, por lo que se hace un llamado a la sociedad civil y el Estado a participar en la construcción de modelos saludables de identidad, vida afectiva y pertenencia para las juventudes.

[1] Fuentes M. (23 de noviembre de 2024). Machismo en línea: la manósfera en redes sociales. El Economista.

[2] García-Mingo, E. & Díaz Fernández, S. (2022). Jóvenes en la Manosfera. Influencia de la misoginia digital en la percepción que tienen los hombres jóvenes de la violencia sexual. Madrid: Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, Fundación Fad Juventud. DOI: 10.5281/zenodo.7221159

[3] Ávila Bravo-Villasante, M. (2023). Radicalización violenta y misoginia extrema: Narrativas antifeministas en la manosphere. Global Media Journal México, 20(38), 1–17. https://doi.org/10.29105/gmjmx20.38-485

[4] Diaz, D. D. P. (2024). LOS HOMBRES QUE ODIAN A LAS MUJERES. INCELS, ARTISTAS DE LA SEDUCCIÓN Y OTRAS SUBCULTURAS MISÓGINAS ONLINE. EMPIRIA: Revista de Metodología de Ciencias Sociales, (61).

[5] Ávila Bravo-Villasante M. (2024). Machosfera, discursos de odio y algoritmización de la esfera pública . Teknokultura. Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales, 21(1), 69-77. https://doi.org/10.5209/tekn.90501

[6] Pérez Domínguez, Martha Erika (2023), “Antifeminismo digital. Un análisis de la manósfera mexicana en Facebook.”, Documento de Trabajo 12, PUEDJS, UNAM, México, 52 páginas.

[7] Rayón Garay, W. (16 de mayo de 2025). La cultura Incel en la manosfera. El machismo digital que mata. Cimacnoticias.

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